Con una población que supera los 68 millones en 2024 (el 20% de todos los habitantes de Estados Unidos), la comunidad hispana en el país norteamericano no solo crece, sino que redefine el mapa demográfico de la nación. Su peso cultural, económico y social se hace evidente en los estados y ciudades donde históricamente se asentaron y, especialmente, en aquellos que en las últimas décadas se convirtieron en nuevos polos de llegada.


