Parece sueño guajiro (que lo han tenido prácticamente todos los mandatarios mexicanos, así sea de dientes para fuera, como Vicente Fox y su enchilada completa, que resultó un rotundo fracaso; eso sí, presumía la exportación de excelentes jardineros), pero la presidenta Claudia Sheinbaum no quita el dedo del renglón, especialmente a partir de la brutal represión de los paisanos en Los Ángeles: en la agenda con el gobierno están temas como seguridad, soberanía, comercio, etcétera, pero es urgente concretar un tratado migratorio bilateral amplio, consensuado, de largo alcance y respetuoso de los derechos humanos


