“Las políticas migratorias implementadas durante la administración de Donald Trump están generando una creciente preocupación en diversos sectores económicos de Estados Unidos. Estas medidas están afectando directamente la disponibilidad de mano de obra en industrias clave, como la construcción, la hospitalidad, la agricultura y los servicios médicos. La escasez de trabajadores migrantes está contribuyendo a la desaceleración en la productividad y los niveles de servicio, afectando gravemente la competitividad de muchas empresas.
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